El arándano que compramos hoy en el supermercado tiene menos de 110 años de historia como cultivo domesticado. Antes de 1916, nadie había conseguido cultivar arándanos con éxito comercial. La historia de cómo se consiguió es tan interesante como el fruto.

1916: el año que cambió todo en Nueva Jersey

Elizabeth Coleman White era hija de un agricultor de arándanos silvestres (cranberry) en los pantanos de Nueva Jersey. En 1908 comenzó a colaborar con Frederick Coville, botánico del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que llevaba años intentando cultivar Vaccinium corymbosum —el arándano silvestre del noreste americano— sin éxito. El descubrimiento clave de Coville fue comprender que el arándano requería suelos ácidos con pH inferior a 5 y una asociación micorrícica específica.

Elizabeth White contrató a recolectores locales para que le trajeran ejemplares silvestres de fruto especialmente grande. Así seleccionaron y cruzaron las primeras plantas, dando lugar a las primeras variedades cultivadas con nombre: Rubel (1912), Pioneer (1920) y Cabot (1920). La primera cosecha comercial de arándanos cultivados se vendió en 1916. White y Coville son considerados los padres del arándano cultivado moderno.

La expansión por América del Norte: 1920-1960

A partir de los años 20, los programas de mejora genética del USDA produjeron variedades cada vez más productivas, con mayor calibre y mejor adaptación a distintos climas. Estados Unidos y Canadá construyeron la industria del arándano a lo largo del siglo XX. Michigan, Oregon, Washington, Georgia y New Jersey son hoy los principales estados productores americanos. Canadá lidera la producción de arándano silvestre (Lowbush) para procesado.

La llegada a Europa: años 70-80

El arándano cultivado llegó a Europa de forma significativa en los años 70, primero a los Países Bajos y Alemania, que tenían suelos turbosos ácidos adecuados. En España, las primeras plantaciones comerciales de relevancia se establecieron en Huelva a partir de los años 90, aprovechando el clima suave y la experiencia previa en exportación de fresas. El sector creció exponencialmente desde 2000 gracias a la demanda europea de fruta fresca premium y a la ventana de temporada temprana que ofrecía Huelva.

Las variedades actuales: más de 100 años de mejora genética

Hoy existen más de 100 variedades comerciales de arándano derivadas de aquel trabajo inicial. Se clasifican principalmente en Highbush del norte (para climas fríos), Highbush del sur (para climas cálidos con poco frío invernal), Lowbush (silvestres canadienses) y Half-high (cruces de las anteriores). Los programas de mejora de la Universidad de Florida, la Universidad de Georgia y el propio USDA siguen desarrollando nuevas variedades orientadas a mayor producción, mejor sabor, resistencia a enfermedades y adaptación a distintas zonas climáticas.