Las condiciones de partida de la campaña 2026 apuntan a una temporada muy favorable en Huelva. Si los pronósticos se confirman, la provincia podría acercarse —o incluso superar— los récords históricos de producción. Todavía es pronto para hablar de cifras definitivas, pero los indicios son prometedores.

Una temporada que apunta alto

A medida que avanza la campaña 2026, el sector arándanero onubense observa con expectativa los datos que van llegando de las distintas zonas productoras. Las lluvias del otoño de 2025, seguidas de un invierno relativamente suave y sin episodios de heladas tardías especialmente severos, habrían creado condiciones favorables para una floración abundante y una buena cuajada. Si estos factores se mantienen hasta el final de la recolección, algunas estimaciones del sector apuntan a que podría superarse el récord anterior de producción —establecido en 2023— con un incremento de entre el 10% y el 18%.

Conviene, sin embargo, mantener la cautela: la climatología de primavera, los precios en origen y la capacidad logística de exportación determinarán en última instancia si esta temporada entra o no en los libros de historia del arándano español.

Las variedades que podrían marcar la diferencia

La reconversión varietal iniciada en torno a 2021 hacia Southern Highbush de alto rendimiento —Duke, Bluecrop y Legacy— empieza a mostrar su madurez en muchas explotaciones. Estas variedades, originarias del sureste de Estados Unidos, se adaptan bien al clima onubense y ofrecen calibres superiores (18-22 mm) muy valorados en los mercados centroeuropeos. Si las plantaciones más jóvenes alcanzan su plena producción este año, el efecto sobre el volumen total podría ser significativo.

En cuanto al precio en origen, la tendencia de las últimas semanas de la campaña 2025 —que se situó entre 3 y 4,50 €/kg según semana y variedad— sirve de referencia, aunque los precios de 2026 dependerán del volumen final cosechado y de cómo respondan los mercados europeos ante una oferta potencialmente elevada.

El reto estructural de la mano de obra

Independientemente del volumen final de cosecha, el sector afronta un desafío que no depende del clima: la disponibilidad de mano de obra para la recolección. Huelva ha dependido históricamente de miles de trabajadores temporeros, principalmente de Marruecos y Senegal, y garantizar su llegada a tiempo es cada temporada una incógnita logística y administrativa. La mecanización parcial avanza, pero la delicadeza del fruto hace que la recolección manual siga siendo mayoritaria para el producto de calidad premium. El resultado final de la campaña 2026 también dependerá de este factor.

"Huelva tiene todo para seguir siendo el corazón europeo del arándano durante décadas. Pero cada temporada hay que ganárselo." — Productor de la zona de Moguer